Václav Havel
El pensamiento del disidente

por Guillermo Arboleya

“El primer paso hacia cualquier cambio sensato,... debe ser el cambio fundamental del clima social en nuestro país, al que debe volver el espíritu de libertad, confianza, tolerancia y pluralidad”
"Unas frases", junio de 1989.

Introducción

El objetivo de este escrito es analizar algunos pocos conceptos fundamentales del pensamiento político de Havel a través de la reproducción de citas textuales. Los escritos citados corresponden a la etapa de su vida en que actuó en cuestiones públicas de su país desde la sociedad civil, es decir desde la Primavera de Praga en 1968 hasta el Foro Cívico en 1989. Václav Havel, surgido de la disidencia ejerció la Presidencia de Checoslovaquia a partir del año 1989 cuando se produjo la caída del comunismo hasta el 17 de julio de 1992 cuando dimite por estar en desacuerdo con la división entre la República Checa y Eslovaquia. Posteriormente en 1993 es elegido Presidente de la República Checa hasta 1998 y re-elegido hasta febrero del año 2003. Dramaturgo e intelectual. Sufrió la cárcel por ser disidente del régimen comunista. Activo participante de la Primavera de Praga, firmante y portavoz del Movimiento Carta 77, miembro del Foro Cívico de la República Checa, protagonista en la Revolución de Terciopelo que permitió una pacífica transición a la democracia.

La Primavera de Praga

La “Primavera de Praga” es el inicio de la actuación pública de carácter político para Havel. Algunos historiadores ven a la Primavera de Praga como un movimiento surgido desde la sociedad civil que pretende reformar al Estado, es decir desde abajo hacia arriba. Otros historiadores entienden que fue un movimiento surgido en el seno del gobierno comunista que pretendió reformarse a sí mismo similar a la posterior “perestroika”. Es decir surgido desde el Estado, desde arriba hacia abajo. Otros historiadores opinan que ambas cosas confluyeron y se retroalimentaron. Havel nos expresa sobre la Primavera de Praga:
“Se la ha visto como el choque entre dos grupos en el plano del poder real: los que querían conservar el sistema como era y los que querían reformar. Al pensar así se olvida, sin embargo, que este choque era sólo el último acto, la proyección de un largo drama llevado a cabo sobre todo y originalmente en el ámbito del espíritu y de conciencia de la sociedad. Y se olvida que al comienzo de este drama hubo por alguna parte individuos que incluso en los momentos más duros lograron vivir en la verdad. Estos hombres no disponían del poder real ni aspiraban a él: el ámbito de su vida en la verdad no podía ni siquiera, por tanto, ser la reflexión política; podían ser poetas, artistas, músicos; no es necesario que fueran genios, sino simples ciudadanos que lograban mantener su dignidad humana...Una cosa sin embargo parece clara: el intento de una reforma política no fue la causa del despertar de la sociedad, sino su resultado último .”

La Carta 77

En el año 1977 se lanza la “Carta 77”. Empezó siendo una serie de escritos confeccionados por intelectuales y gente de la cultura (Havel entre ellos) en pos de la defensa de los derechos humanos y cuestiones cívicas. A partir de este grupo de “gente de pluma” se fue gestando un movimiento ciudadano. La Carta 77 rotaba cada seis meses su portavoz, siendo Havel el primero. Ahora bien cual era el “sentido” de la Carta 77, es decir su razón profunda de existencia. Havel nos expresa:
“Todo aquello cuya inhumanidad fue probada públicamente; todo lo que nos juraban sacrosantamente que no volvería jamás, empezó a retomar rápidamente tras la intervención del pacto de Varsovia (luego de la Primavera de Praga) y a restituirse sin vacilación; y con la misma velocidad la gente perdía la costumbre de extrañarse ante cualquier cosa. Agotada por su arrobamiento anterior y desilusionada por su resultado, la sociedad checoeslovaca cayó pronto en un hondo letargo; de cara a la reconstitución del sistema totalitario, la mayor parte de los hombres renunciaron a la posibilidad de ejercer una influencia sobre los asuntos generales, dejaron de interesarse por ellos y se retiraron a la vida privada; desapareció la fe según la cual cada compromiso público tiene algún sentido... La sociedad se atomizó: el pensar y la creación independiente se refugiaron en las trincheras de la vida privada; varios lazos horizontales e la sociedad, que creaban el espacio para una vida pública auténtica, fueron rotos; ... La gente sintiéndose engañada de la política, le volvió la espalda a todo...La solidaridad, hasta hace poco tan fuerte, se evaporó; todo estuvo entretejido por el egoísmo... No solo fue una crisis política. Fue una crisis moral. El dialogo que la Carta ofreció al poder social no fue aceptado, el poder se negó a negociar con la Carta y a ocuparse de sus propuestas, la calificó como un equipo de náufragos... La Carta 77 no nació anhelando oponer a un programa político o ideológico otro programa; no quería convertirse en una fuerza política que compitiese con aquella en el gobierno, no se presentaba como una alternativa mejor a quienes están en el poder... no constituye un intento de solución política a la crisis... Puesto que la única posibilidad de salida lógica y sensata del ciudadano ante una crisis moral la representa el punto de partida moral. No soy en absoluto el primero y tampoco el último en interpretar la Carta como un intento de encontrar semejante punto de salida...(quienes conformaban la carta) no se unieron sobre una base política, sino por razones más intimas. Más bien humanas que políticas. Y su móvil común era ante todo moral. Nació del ansia de resistir a la presión desmoralizadora del tiempo; rebasar el horizonte de los intereses personales y el miedo individual; salir de las trincheras de la vida privada y pedir la participación en la causa pública; no seguir elogiando el traje del rey desnudo sino, al contrario decir la verdad.; en suma comportarse en consonancia con la conciencia individual y enderezarse simplemente como un ser humano.. Fue un intento del humillado por levantar la cabeza, del silenciado por hablar, del engañado por rechazar la mentira, del manipulado por librarse de la manipulación. Fue un intento del hombre por plasmar los derechos que le pertenecen, por participar en la responsabilidad que les es negada, por encontrar nuevamente su dignidad humana y su integridad y, de esta manera, recuperar el respeto de sí mismo. ”

El poder de los sin poder

En octubre de 1978 dio a conocer su libro “El poder de los sin poder”, un libro programático de cómo constituir poder desde la sociedad civil, en donde entre otros conceptos introduce lo que el llama la “revolución existencial” basada en el deseo de vivir en la verdad. Recordemos que Havel parte de un diagnostico en el que considera que la crisis no es política (o solo política) sino moral, por lo tanto el punto de partida para salir de la crisis también debe ser moral. En una sociedad como la comunista que todo el mundo vive en la mentira impuesta por el régimen (los comerciantes exhiben carteles favorables al régimen, no por convicción sino por miedo al ajuste de cuentas) Havel expresa que el cambio debe surgir desde el interior de cada persona en donde prive su deseo de vivir en la verdad. La solución para Havel no puede buscarse en un “engarce técnico” sino que el ámbito más propio es el de la existencia humana. De allí que su revolución es existencial. Solo a partir de la profundidad de la existencia de cada ser humano que forma parte de la sociedad puede “desembocar en una reconstrucción moral-y finalmente política-global de la sociedad ”. Havel expresa que basta que un ciudadano empiece su conversión, denuncie la mentira y exprese su deseo de vivir en la verdad para que entonces se produzca un efecto dominó sobre toda la sociedad. En varios de su escritos Havel expresa que en realidad “el rey está desnudo” pero todos fingen verlo con su traje haciendo referencia al cuento de Andersen “El traje del rey”. Basta solo que un chico (caracterizado por su inocencia y ausencia de mentira) exprese la verdad sobre la desnudez del Rey para que la sociedad entera denuncie la desnudez del Rey .

Havel expresa que “si lo que se ha denominado vida en la verdad es el punto de partida existencial (y potencialmente político) de todas las iniciativas civiles independientes y de todos los movimientos disidentes o de oposición que son objeto de estas reflexiones ...” “Los centros de vida independientes se caracterizan por un grado relativamente alto de emancipación interior ”. Ahora bien ¿Qué es lo que forma esta vida independiente de la sociedad? “La gama de manifestaciones es naturalmente vasta: va desde el autodictadismo y la reflexión independiente, a través de la libre creación cultural y su divulgación, hasta las más diversas y libres tomas de postura, incluida la autoorganización social independiente. Ese espacio, en que la vida en la verdad comienza a articularse y a materializarse ”. Estas iniciativas civiles emergen como la punta del iceberg de este espacio que hemos denominado la “vida independiente de la sociedad”. De esa vida independiente nació en Checoslovaquia la famosa “disidencia” siendo estos movimientos disidentes una de sus manifestaciones, aunque no la única. Fueron “espacios prepolíticos” que se fueron articulando, constituyéndose primero en un poder potencial y luego en un poder real. Se desarrollaron de esta forma en la sociedad Checa “estructuras paralelas” que encarnaron “otra cultura política”. Si bien tuvieron formas de organización y expresiones elementales como ser libros y revistas, conciertos, conferencias, seminarios, exposiciones privadas, editoriales independientes, etc.. El ámbito de la cultura fue en Checoslovaquia “la esfera en donde se puedo encontrar la forma más evolucionada de estructura paralela ” Estos “espacios prepolíticos” fueron el ámbito de una “vida distinta, esa vida que está en sintonía con las propias intenciones y que se estructura conforme a ellas”

Política y conciencia

En febrero de 1984 publica otro de sus escritos más importantes: “Política y Conciencia” que posteriormente es publicado en su libro “La responsabilidad como destino”. Allí introduce el concepto de la “política antipolítica”: que según Havel es:
“una política que no equivalga a una tecnología del poder y la manipulación con él como una forma de dirección cibernética de los hombres o como un arte de finalidades concretas, prácticas o intrigas, sino de la política como una de las formas de buscar y de conquistar el sentido de la vida; como protegerlo y como servirle; una política como moralidad practicada; como un servicio a la verdad; como preocupaciones por nuestros prójimos, preocupaciones auténticamente humanas, que se rigen por medidas humanas... La política “desde abajo”. La política del hombre y no del aparato. La política creciente desde el corazón y no desde la tesis” .

El Foro Cívico

Llegando a 1989 el descontento ciudadano era importante. Luego de una brutal represión aplicada a estudiantes en Praga el 17 de noviembre se produjo un levantamiento popular. En una reunión realizado dos días después en un club de teatro llamado el Drama Club se formó el Foro Cívico de la región Checa que sirvió de paraguas para todas aquellas organizaciones e individuos que exigían cambios políticos fundamentales. En realidad ya habían surgido foros cívicos en muchas ciudades de la región Checa y en ese momento se unifican en un foro regional. Se produce la pacifica Revolución de Terciopelo, el desplome del gobierno comunista y Havel es catapultado a la Presidencia de la Republica. Es interesante observar como en otros países de Europa del Este se habían articulado organizaciones similares aunque con características particulares y distintivas. Hungría y Polonia tuvieron también sus revoluciones de terciopelo con manifestaciones populares que fueron la culminación publica de largos procesos. Articularon también expresiones ciudadanas en organizaciones como el sindicato de Solidaridad en Polonia y en Eslovenia la revista Malena en la década del 80 atacó abiertamente las practicas del Ejercito Yugoslavo, y fue en escenarios intelectuales, culturales y del rock donde funcionaron organizaciones alternativas. En Hungría, Polonia y Checoslovaquia si bien existió discontinuidad institucional cuando cayo el régimen comunista, contaban para empezar con reformas previas negociadas entre organizaciones ciudadanas y el gobierno, con élites alternativas que desarrollaron experiencia política y consenso acerca de la democracia.

A modo de cierre

El desplome del régimen comunista es el inicio de otra etapa en la vida de Havel. Es catapultado a la Presidencia de su país y se convierte en un hombre de Estado. Como presidente fue fiel a sus convicciones de disidente. Apostó a la diversidad de las culturas y apoyó el reconocimiento de cada una de ellas, lo cual garantizaría un abanico de creaciones en el futuro, con la condición de que las culturas no tengan una concepción estática de su identidad. Si bien partidario de la inserción de su país en occidente, es critico de algunos de los valores de la cultura occidental y se opuso al mismo tiempo llevar al país por la vía de un capitalismo duro que perturbaría sus vínculos sociales y sus valores culturales. Enemigo de las ideologías férreas que terminan esclavizando al ser humano, Havel fue un propulsor del cambio del clima social de su país, promoviendo la pluralidad de ideas, el espíritu de libertad, confianza y tolerancia.